martes, 13 de marzo de 2007

Pina Bausch


La danza ha afectado mi sensibilidad tan profundamente, que yo no sería la que soy si no fuera por ese recorrido.

La coreógrafa Pina Bausch me mostró que se puede comunicar mucho a través de la sutileza. En la pieza "Para los niños de hoy, ayer y mañana", Andrei baila un solo deslizando la manos en patrones muy simples sobre su cuerpo con esta canción de Caetano Veloso.

El año 1996, tuve la suerte increíble de conocer y compartir trainnings, ensayos y performances con Pina Bausch y los bailarines del Wuppertaler Tanztheater. Me acuerdo del día que llegué a Wuppertal en tren desde Bruselas. No podía creer que estaba sentada en la misma mesa con una de las más grandes artistas vivas del mundo. Me sentía a 5 centímetros del suelo. Ese encuentro y la relación que desarrollamos con Pina y con su marido, el poeta chileno Ronald Kay, me cambiaron para siempre.

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